Domigo por la tarde
Lo voy a escribir de corrido, no se me ocurre de otra manera. Es muy duro no tener nada que hacer y lidiar con el aburrimiento y el tedio cotidiano. Tengo que buscar otras maneras de disfrutar y entretenerme de manera sana, de socializar sin impulso, de encontrarme a mí mismo. Me perdí demasiado tiempo, no sé hacerlo de otra manera ahora y tengo que encontrar el modo. Escribo por el pulso que me tiene el hastío de no saber qué hacer con mi vida, de encontrarme vacío. Han sido demasiados años perdidos.
¿Y ahora qué? Ni forma ni modo. Solo concentrarme en buscar algo que me mantenga vivo. Estoy harto de tragarme jornadas y jornadas de fútbol viendo como la gente disfruta. Quiero socializar y siento como que no empiezo de cero, empiezo con demasiadas cosas que olvidar y desaprender. Intento colorear un libro de esos de formas hechas y me aburro, intento dar un paseo pero no sé dónde ir. Me encuentro demasiado solo. No tengo novia, casi ni amigos. Los que están todos están lejos. Los que están por hacer demasiado escondidos, no los encuentro y se me escapan, me doblan la esquina. No me encuentro bien con casi nadie que vaya a conocer, estoy cansado y le doy vueltas a que esa persona, de algún modo, no cuadra ni al 50% conmigo o la relación es demasiado superficial como para ponerle empeño. Y eso cuando no repienso que me va a traicionar y terminará hiriéndome.
No sé si son heridas de la infancia, del bullying, de cómo me criaron mis padres, si el problema soy yo de cómo me he tomado los baches de la vida, pero estoy cansado de la gente. Y no puedo vivir sin gente, sin socializar, sin decir chorradas ni sin reírme de cualquier ocurrencia superflua que en realidad no importe. Al final todos somos humanos, aunque todos seamos odiables.
Llevo veinte días sin beber, estoy por alcanzar los seis meses de haber dejado los porros, me he metido en el gimnasio, me puse a leer, pero seguí con los malos hábitos de no quererme. Aún no encuentro lógica a cómo me he tratado y eso me sigue pesando. Puede que dejar las adiciones de sustancias sea mucho más fácil que hablarle positivamente al espejo, de encontrar lo que me motive, me ilusione y ocupe mi tiempo dándole sentido a mi vida. Solo quiero ser feliz y encontrarme a gusto conmigo mismo, de no vivir en automático y de acabar el miércoles temblando por no tener planes el fin de semana. De trabajar para nada. ¿Para qué trabajar si no te sientes vivo?
Es domingo por la tarde y están dando un Villarreal - Getafe, ni puto caso le hago. Antes he visto a ratos un Atlético - Leganés y rezo porque llegue mañana y aburrirme en el trabajo. Al menos tendré alguien que ver, aunque tampoco hable demasiado allí. Y en verdad me dan igual, no puedo pensar que al final se terminarán yendo o yo mismo me iré, perderemos el contacto y les preguntaré por su vida desde la distancia que me da que me la pelen en verdad. No me importo a mí mismo, ¿por qué me iba a importar su vida? Esta semana el becario estaba triste, o eso quiero pensar porque iba a su rollo, supongo porque se estará liando con alguna chica que habrá dejado de darle bola, o porque termina en la empresa este mismo octubre, pero ni le he preguntado. A mí no me pregunta nadie y es domingo por la tarde. Casi cuela el Villarreal.
Comentarios
Publicar un comentario